*IsA says:
vete no me importa, mas lejos ya no puedes estar
jueves, 11 de febrero de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
miércoles, 9 de diciembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
Elle es libre?

Miro sus ojos como si fueran espejos en donde la tristeza se ve reflejada. Es una mujer libre pero no feliz; guarda sus recuerdos en bolsas de plástico para que nunca nadie los degrade, para que con el paso de miles de años sigan estando presentes. Los mira, piensa, sonríe, llora, los disfruta, recuerda.
El comienza a fumar y sus pensamientos se desvanecen con el humo y aunque estamos todos en un espacio cerrado el continúa fumando, es libre...
Se recuesta sobre el piso y sueña, no le importa que los demás lo miremos extranados.El comienza a fumar y sus pensamientos se desvanecen con el humo y aunque estamos todos en un espacio cerrado el continúa fumando, es libre...
De repente comienza a sonar una música conocida a lo lejos; la mujer de la mirada triste se despierta y escucha atenta la melodía que la transporta a otro universo. Urga en sus recuerdos, se mira las manos y las encuentra vacías, observa su entorno y encuentra vacío en todas partes, vacío en cada uno de nosotros. Yo la escucho murmurar unas palabras pero no logro comprender su significado, y es que ella habla el lenguaje de las palabras, yo el de las miradas. La mujer sale y se va de viaje. Yo la miro con tristeza y observo como traza su camino hacia ninguna parte, ella camina, voltea la cara y me dirige una última mirada. Abre sus alas y fractura su cuerpo en cientos de aves que felices revolotean por los andamios. Es libre...
Mientras yo y mis pensamientos se desvanecen con el humo de este cigarrato "barato".
viernes, 23 de octubre de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
La Sirena

Tengo que reconocer que admiro mucho más este mar que antes; será que no he sido un gran hombre pues, que sólo ahora me atrevo a admitirlo, cuando ella ya no está, para escuchar que me enseñó tanto, de tan poco, y sin siquiera intentarlo.Me decía muchísimas cosas, entre palabras que disfrazaba. Muchas veces de ironía, otras de broma, pero siempre, y muy en el fondo, con la importancia que ameritaba cada instante. Todo era demasiado fácil. Y debe ser que la vida es tan simple, que se hace tan sencillo complicarla.Ahora solo contemplo a la quietud, sacudirme por completo. Extraño apoyarme en la pared de su ventana, y mirar las cosas que ella ve por su ventana cada mañana, y sonreírles cielos que la miran, sabiendo que en mi cama, dormía la fuente eterna de la felicidad, entre restos de sabanas, y almohadones de algodón desbaratados por la confusión de madrugadas eternas en que mie suenos eran dedicados a ella.Ahora veo hacia delante, y no hay nada más que agua, batiéndose con esfuerzo, salpicándome de tanto en tanto… borrando huellas.Solo encuentro bocetos de respuestas, entre las estrellas, en los escasos momentos que me detengo a mirarlas, para no tenerla tan presente y asi el tiempo pase mas rapido.Juraría haberme encontrado una de sus lágrimas sobre la mesa de luz hace algunas noches. Es todo tan fugaz, que a veces puedo escucharla tararear algunas de esas cancioncitas que me ha regalado para que no sentirme solo.A veces todo es demasiado injusto. No he descubierto nada nuevo, ya lo sé; pero vale la pena el repudio hacia ciertas cosas. Me pregunto si es preferible perder algo, a que te lo quiten. La respuesta se basaría probablemente en el orgullo, y eso es precisamente lo que he trato de evitar.
Es así, que respiro la sal del aire, y camino por lel helipuerto cada atardecer; por que ya no quiero cubrirme con una frazada, por que ya no podría volver a abrazar a alguien, si no es con ella; por que ya no quiero tener nada, para que me lo arranquen de las manos, lo unico que quiero es a ella, si a ti. Y cada vez que la orilla me desafía, entierro mis pies en ella y le devuelvo el reto. Si alguna vez me ganase, ninguno de los dos estaría perdiendo nada.Desde pequeño, desde el momento en que mi hermana me regaló un balde, y un rastrillo… supe que quería vivir la vida construyendo castillos de arena. Entendí que el significado de todo está en la constante creación de cosas que uno amará sinceramente, para ser así, y solo tal vez, feliz.Fue entonces que al cumplir los ocho, le pedí (o exigí) a mi madre una pala, un gorro, y mucho protector solar.Cuando crecí lo suficiente, comencé a dibujar, a planificar cuidadosamente, a detenerme en las construcciones, y tomar notas… pedir consejos, tal vez hasta colaborar, solo por el hecho de hacerlo, por el gusto de aprender de ello.Pasé la secundaria diseñando una casa, que desde aquellos días en la costa supe bien que debía estar ahí, en mi muelle… junto a los restos de mi reino de arena.
Salte por el balcón y nade en su búsqueda, sabía que me llevaría hacia otro muelle.Al agotar mis brazos salí por la orilla, corriendo tras él. A lo lejos veía una figura, blanca y apagada, deshojando el horizonte junto a un canasto. Me detuve a su lado, goteando incesantemente, sosteniéndome de mis rodillas con las manos. La miré a los ojos, intrigado, y aún respirando agitadamente…Tenía un vestido de gasa de seda rojo (casi transparente), y uno de algodón blanco debajo. El cabello oscuro y salvaje asi corto y con tesplanes de chino, y los ojos brillantemente verdes, oscuros y profundos (tanto, que no pude evitar perderme en ellos).Ella sonrió intuitivamente y sin siquiera mirarme, dijo -¿Te olvidaste de mi?- No, no, para nada - reí - verás, aquella cosa es mi vida, acabo de terminar los últimos detalles, y aquel pelicano solo estaba en mi balcón… quien sabe por que lo seguí hasta acá- concluí sentándome frente a ella yo creo que este es un sueno, pero la veras no quiero despertar, tu si?- ¿Te gusta el mar?- preguntó, nostálgica, y mientras ella me respondia yo lo Amo, al mar o a mi? - Y creo a ambos…- Me gustan los castillos de arena- le dije- pero el mar también es lindo.- ¿Y por que te gustan los castillos?- Por que uno es dueño de muchas cosas pero en realidad de nada… todo se nos puede ser quitado - pausé- pero la arena no es tuya, tampoco es mía… y aún así… puedo hacer de ella mi propio reino.Me miró fijamente unos segundos, y luego simplemente sacó una manzana de su canasto, y desvio su vista hacia ella.- Hazme un castillo- dijo.- Ven conmigo, y te construiré uno… - contesté, tomándole una mano con cuidado (parecía tan frágil)- Pero si me lo construyes no podré llevármelo conmigo- agregó, confundida.- Pero si te quedas no hará falta que te lo lleves a ninguna parte… - sonreí.- Pero si me quedo tendrás también que construir un trono a un lado del tuyo.- Si te quedas, construiré todo lo que creas necesario… si te hace falta.- ¿Y si lo quisiera solo por capricho?- inquirió.- Si te hiciera feliz, lo haría…- ¿Y si no?- añadió.- Sino te haría entender que la felicidad se logra por aquello que uno necesita, no por lo que uno cree necesitar…- ¿Y si no supiera notar la diferencia?- Trataría de todas las formas posibles, y cuantas veces sea necesario, de encontrar la forma de hacértelo saber…- ¿Tienes una respuesta para todo, verdad?- rió, dulcemente.- Digamos que viene conmigo- le di un beso en sus mejillas llenas, y me quedé con ella. Compartímos su merienda y esa misma tarde la llevé hasta mi muelle, al balcón por primera vez, y la cubrí con mi frazada.Ella murió ciento cuarenta y dos días después, entre las olas. La guardia naval dijo que sus pies se enredaron en las algas. Pero yo nunca le creí a los oficiales.Se que no soy un gran hombre, pero no olvidaré jamás, que este hombre, así de pequeño, tuvo consigo a una mujer más grande (mucho más grande), que un día de felicidad detrás del otro.TE AMO SIRENA.
Es así, que respiro la sal del aire, y camino por lel helipuerto cada atardecer; por que ya no quiero cubrirme con una frazada, por que ya no podría volver a abrazar a alguien, si no es con ella; por que ya no quiero tener nada, para que me lo arranquen de las manos, lo unico que quiero es a ella, si a ti. Y cada vez que la orilla me desafía, entierro mis pies en ella y le devuelvo el reto. Si alguna vez me ganase, ninguno de los dos estaría perdiendo nada.Desde pequeño, desde el momento en que mi hermana me regaló un balde, y un rastrillo… supe que quería vivir la vida construyendo castillos de arena. Entendí que el significado de todo está en la constante creación de cosas que uno amará sinceramente, para ser así, y solo tal vez, feliz.Fue entonces que al cumplir los ocho, le pedí (o exigí) a mi madre una pala, un gorro, y mucho protector solar.Cuando crecí lo suficiente, comencé a dibujar, a planificar cuidadosamente, a detenerme en las construcciones, y tomar notas… pedir consejos, tal vez hasta colaborar, solo por el hecho de hacerlo, por el gusto de aprender de ello.Pasé la secundaria diseñando una casa, que desde aquellos días en la costa supe bien que debía estar ahí, en mi muelle… junto a los restos de mi reino de arena.
Salte por el balcón y nade en su búsqueda, sabía que me llevaría hacia otro muelle.Al agotar mis brazos salí por la orilla, corriendo tras él. A lo lejos veía una figura, blanca y apagada, deshojando el horizonte junto a un canasto. Me detuve a su lado, goteando incesantemente, sosteniéndome de mis rodillas con las manos. La miré a los ojos, intrigado, y aún respirando agitadamente…Tenía un vestido de gasa de seda rojo (casi transparente), y uno de algodón blanco debajo. El cabello oscuro y salvaje asi corto y con tesplanes de chino, y los ojos brillantemente verdes, oscuros y profundos (tanto, que no pude evitar perderme en ellos).Ella sonrió intuitivamente y sin siquiera mirarme, dijo -¿Te olvidaste de mi?- No, no, para nada - reí - verás, aquella cosa es mi vida, acabo de terminar los últimos detalles, y aquel pelicano solo estaba en mi balcón… quien sabe por que lo seguí hasta acá- concluí sentándome frente a ella yo creo que este es un sueno, pero la veras no quiero despertar, tu si?- ¿Te gusta el mar?- preguntó, nostálgica, y mientras ella me respondia yo lo Amo, al mar o a mi? - Y creo a ambos…- Me gustan los castillos de arena- le dije- pero el mar también es lindo.- ¿Y por que te gustan los castillos?- Por que uno es dueño de muchas cosas pero en realidad de nada… todo se nos puede ser quitado - pausé- pero la arena no es tuya, tampoco es mía… y aún así… puedo hacer de ella mi propio reino.Me miró fijamente unos segundos, y luego simplemente sacó una manzana de su canasto, y desvio su vista hacia ella.- Hazme un castillo- dijo.- Ven conmigo, y te construiré uno… - contesté, tomándole una mano con cuidado (parecía tan frágil)- Pero si me lo construyes no podré llevármelo conmigo- agregó, confundida.- Pero si te quedas no hará falta que te lo lleves a ninguna parte… - sonreí.- Pero si me quedo tendrás también que construir un trono a un lado del tuyo.- Si te quedas, construiré todo lo que creas necesario… si te hace falta.- ¿Y si lo quisiera solo por capricho?- inquirió.- Si te hiciera feliz, lo haría…- ¿Y si no?- añadió.- Sino te haría entender que la felicidad se logra por aquello que uno necesita, no por lo que uno cree necesitar…- ¿Y si no supiera notar la diferencia?- Trataría de todas las formas posibles, y cuantas veces sea necesario, de encontrar la forma de hacértelo saber…- ¿Tienes una respuesta para todo, verdad?- rió, dulcemente.- Digamos que viene conmigo- le di un beso en sus mejillas llenas, y me quedé con ella. Compartímos su merienda y esa misma tarde la llevé hasta mi muelle, al balcón por primera vez, y la cubrí con mi frazada.Ella murió ciento cuarenta y dos días después, entre las olas. La guardia naval dijo que sus pies se enredaron en las algas. Pero yo nunca le creí a los oficiales.Se que no soy un gran hombre, pero no olvidaré jamás, que este hombre, así de pequeño, tuvo consigo a una mujer más grande (mucho más grande), que un día de felicidad detrás del otro.TE AMO SIRENA.
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